
Consejos para una alimentación saludable
Una dieta variada sienta las bases para una vida saludable.
Tu bebé ya es un niño pequeño, y con esta nueva etapa llega una nueva y emocionante aventura: la alimentación. Ya no solo se trata de purés, sino de explorar texturas, sabores y de empezar a decidir qué comer. Puede haber un poco de desorden al principio, pero es parte de la diversión.
Esta etapa es importante ofrecerle una variedad de alimentos saludables y empezar a formar hábitos que lo acompañarán toda su vida. En Nestlé FamilyNes, queremos acompañarte en este camino con una guía sencilla.
1. La seguridad es primero: bocados pequeños y supervisión
Ahora que tu pequeño come por sí solo, es crucial estar atenta para evitar atragantamientos. Recuerda que aún está aprendiendo a masticar y a tragar. Para una mayor seguridad, ten en cuenta estos consejos:
- Supervisa siempre: Vigila de cerca a tu hijo para asegurarte de que no se meta demasiada comida en la boca a la vez. Ofrécele solo unos pocos trozos a la vez y espera a que termine de masticarlos antes de darle más.
- Corta la comida en trozos pequeños: Las uvas y los tomates cherry deben cortarse en cuartos, y las salchichas, a lo largo y luego en rodajas.
- Ten cuidado con los alimentos de riesgo: Los alimentos duros, redondos o pegajosos pueden ser un riesgo. Evita darle frutos secos enteros, semillas o canchita.
2. Ofrece una dieta variada y completa
Una alimentación equilibrada es clave para el crecimiento de tu pequeño. Según el Estudio sobre Alimentación de Bebés y Niños Pequeños (FITS) auspiciado por Nestlé, muchos niños pequeños no consumen suficiente hierro, zinc, potasio, vitamina E, fibra, frutas y verduras. Es por eso que debes ofrecer una variedad de alimentos de todos los grupos principales para asegurar que obtenga los nutrientes que necesita.
Incluye frutas y verduras de distintos colores, granos integrales, carnes magras, lácteos, y aceites vegetales con omega 3, como el de canola o soya. No te rindas si rechaza algo al principio; ¡puede necesitar probar un alimento hasta ocho veces antes de aceptarlo!
Aquí tienes una guía de porciones sugeridas para niños de 12 a 24 meses:
Grupo Alimenticio | Consumo Diario Sugerido | Ejemplos de Porciones |
Lácteos | 470 ml | 120 a 240 ml de leche |
Granos y Cereales | 152 g (aprox. 4 porciones de 28g) | 1 rebanada de pan, 1 onza de cereal o ½ taza de arroz/pasta |
Verduras | 170 ml | 60 ml de puré de verdura o verduras cocidas y picadas |
Frutas | 170 ml | 60 ml de puré de fruta o fruta suave pelada y picada |
Carne/Frijoles | 43 g | 3 cucharadas de carne cocida o pollo o 1 huevo revuelto |
*Las necesidades de tu niño pequeño podrían ser mayores o menores que las aquí establecidas; siempre respeta sus señales de hambre y satisfacción.
Además, los niños pequeños necesitan calorías de grasas saludables para el crecimiento y el desarrollo de su cerebro. Puedes incorporar en la alimentación de tu pequeño fuentes como pescados grasos, aguacates y alimentos elaborados con aceites vegetales.
3. Respeta su apetito
Permite que tu hijo decida qué y cuánto comer. Si tiene hambre, deja que lo disfrute; si está satisfecho, no lo presiones para que termine el plato. Enseñarles a escuchar a su propio cuerpo es importante para que desarrollen hábitos alimenticios saludables.
4. Fomenta una relación positiva con la comida
Enseña a tu hijo a tener una relación sana con los alimentos, sin prohibirlos ni usarlos como recompensa.
- No prohíbas los alimentos: Cuanto más se restringe un alimento, más probable es que los niños lo consuman en exceso cuando tienen la oportunidad. Restringir la comida también hace más difícil que tu pequeño reconozca sus propias señales de hambre y saciedad.
- No uses la comida como premio: Evita ofrecerle sus comidas favoritas para que coma algo que no le gusta o como recompensa por un buen comportamiento. Esto podría reforzar su falta de interés por nuevos alimentos y hace menos probable que desarrolle el gusto por ellos.
5. La hidratación es clave
La hidratación es fundamental para la salud de tu niño, pero es importante encontrar el equilibrio correcto para que no se llene antes de la hora de comer.
- Ofrece agua y leche: La mejor opción para tu pequeño es el agua o la leche (leche materna, de vaca o de crecimiento). Si decides ofrecerle jugo, opta por jugos 100% naturales y limítalo a un máximo de 120 ml al día. Limita la leche a 2 tazas al día. El resto de los líquidos que beba debe ser agua.
- Sirve sus bebidas en un vaso: Esto fomenta su independencia y el desarrollo de nuevas habilidades.
6. Modera la sal y el azúcar
El paladar de tu pequeño no necesita sal o azúcar. Una buena práctica es reservar una porción de la comida familiar para él antes de sazonar el resto. ¡O puedes aprovechar y reducir las cantidades de sal y azúcar para toda la familia!
Es mejor moderar o limitar ciertos productos como las papitas, galletas, bebidas azucaradas y otras opciones que solo aportan calorías vacías sin los nutrientes que tu pequeño necesita para crecer.
7. Sin distracciones y con buen ejemplo
Las comidas no son solo para nutrir el cuerpo, también son una oportunidad para conectar y enseñar buenos hábitos. Siéntense a la mesa, sin pantallas, para que tu hijo se enfoque en la comida y en la familia. Recuerda que eres su modelo a seguir. Si terminas cada comida con un postre, es probable que él también quiera lo mismo.
8. Ejercicio y buen descanso
Una alimentación saludable es importante, pero no es el único pilar para el bienestar de tu pequeño. Es esencial que la complementes con otros dos hábitos clave: el ejercicio físico y un buen descanso.
- Actividad física: Anima a tu hijo a mantenerse activo al menos una hora al día. Pueden jugar en un parque o saltar sobre almohadones en casa. El juego no solo es divertido, sino que también contribuye a mantener un peso saludable, fortalece su cuerpo, mejora las defensas y ayuda a su desarrollo.
- Descanso adecuado: Durante el sueño, el cuerpo de tu pequeño se recupera y regenera. Asegúrate de que duerma las horas recomendadas (entre 11 y 14 horas totales) y crea una rutina relajante para la noche como: alejarse de las pantallas al menos una hora antes de dormir, tomar un baño, cenar, cepillarse los dientes y acostarse.
La alimentación en esta etapa es mucho más que nutrir el cuerpo. Es una oportunidad para enseñar buenos hábitos, fomentar una relación positiva con la comida y construir las bases para la salud de tu pequeño en el futuro. ¡Disfruta de cada momento en la mesa!
Puedes usar nuestra Tabla de seguimiento de consumo de alimentos para ver si tu pequeño está comiendo de cada uno de los cinco grupos de alimentos y si está recibiendo los nutrientes que necesita para crecer grande y fuerte.